
Esta noche dejé la vida empapada de ti,
del cielo escurría sangre con tu aroma,
por más que corría ahí estabas tú,
bañando mi cuerpo como lo hiciste con mi alma,
desesperada llegue ante ti escurriendo en deseo,
tomé tu mano con ternura y la puse en mi boca,
susurre unas palabras...ahora entre tus dedos mi secreto.
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